20 de junio de 2012

Sublime Dominique

- Eres una buena chica, Dominique.
- Naturalmente, eso es lo que soy.
    Se sentó en el borde de una mesa, las palmas de sus manos por detrás, se reclinó apoyándose en los brazos tiesos y columpiando lentamente sus piernas. Dijo:
- Sabes, Alvah, sería terrible que yo tuviese aquí un empleo que realmente me gustase.
- Fíjate en las cosas de las que hablas, en las tonterías que dices. ¿Qué significa?
- Precisamente eso. Que sería terrible tener un trabajo que me gustara y que no quisiera perder.
- ¿Por qué?
- Porque tendría que depender de ti. Eres una persona maravillosa, Alvah, pero no eres precisamente inspirador y no creo que fuera muy hermoso agacharme ante ti cuando empuñas un látigo. ¡Oh, no protestes! Sería tal vez un latiguillo cortés, y eso lo haría más desagradable. Yo tendría que depender de nuestro jefe, Gail, un gran hombre estoy segura, sólo que nunca pondría tan pronto mis ojos en él.
- ¿Qué te hace tener esa actitud tan loca? Cuando sabes que tanto Gail como yo haríamos cualquier cosa por ti, y yo personalmente.
- No es solamente eso, Alvah. No es sólo por ti. Si yo encontrara un trabajo, un proyecto, una idea o una persona que me gustase, tendría que depender de todo el mundo. Todo tiene cuerdas que manejan a todo lo demás. Todos estamos cerca de una red que nos acecha y caemos en ella por un simple deseo. Tienes una cosa que te es preciada. ¿Sabes quién está dispuesto a arrancártela de las manos? No lo puedes saber, quizás sea algo confuso y lejano; pero alguien está listo para hacerlo, y sientes temor de todos. Y te arrodillas, te arrastras, ruegas y los aceptas tan sólo para que te permitan quedártelo. Y no adviertes a quién tienes que aceptar.
- Si no me equivoco, estás criticando a la humanidad en general.
- Nuestra idea de la humanidad es una cosa muy peculiar. Todos tenemos una noción algo vaga y brillante y cuando hablamos de ella, pensamos en algo solemne, grande e importante. Pero, en realidad, todo lo que conocemos de la humanidad se reduce a las personas que encontramos en el curso de nuestras vidas. Míralas. ¿Conoces a alguna por quién sentirías algo grande y solemne? (...) De hecho, se puede sentir algo de respeto por la gente que sufre. Tienen una cierta dignidad. Pero ¿los has contemplado alguna vez cuando se divierten? Ahí es cuando se ve la verdad. Fíjate cómo gastan el dinero que han ganado trabajando como esclavos, en parques de diversiones y en entretenimientos callejeros. Mira a los ricos que tienen todo el mundo a su disposición. Observa lo que escogen como esparcimiento. Obsérvalos en las tabernas clandestinas más elegantes. Esa es tu humanidad en general. No quiero ni hablar de ella.
- Pero ¡diablos! Esa no es la manera de considerarla. Ese no es el cuadro completo. Hay algo de bueno en el peor de nosotros. Siempre hay un aspecto salvador.
- Tanto peor. Es un espectáculo poco edificante ver un hombre que realiza un gesto heroico y después descubrir que va a un teatro de revistas para desahogarse. O ver un hombre que ha pintado una obra magnífica y enterarse de que duerme con la primera mujerzuela que encuentra. 
- ¿Qué quieres? ¿La perfección?
-  ... o la nada. En fin, como verás, elijo la nada. 
- Eso no tiene sentido. 
- Tomo el único deseo que uno puede realmente permitirse. La libertad, Alvah, la libertad. 
- ¿A qué le llamas libertad?
- A no pedir nada. A no esperar nada. A no depender de nada.
- ¿Y si encontraras algo que quisieras?
- No lo encontraré. Elegiré no verlo. Sería parte de ese hermoso mundo tuyo, y tendría que compartirlo con el resto, y no lo haría. Sabes que nunca vuelvo a abrir un libro grandioso que he leído y amado. Me duele pensar en los otros ojos que lo han leído...y lo que fueron. Cosas como esas no pueden ser compartidas. No con personas así. 
- Dominique, es anormal sentir tan firmemente algo.
- Es la única manera que tengo de sentir. O nada en absoluto. 




Ayn Rand
El Manantial

16 de junio de 2012

I need you so much closer, so come on



The rhythm of my footsteps crossing floodlands to your door
Have been silenced forever more.
The distance is quite simply much too far for me to row
It seems farther than ever before.
 

14 de junio de 2012

Estoy embriagado con la copa del Amor, los dos mundos han desaparecido de mi vida; no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana.


de Rumi.


Escucha el ney, y la historia que cuenta,
como canta acerca de la separación:
Desde que me cortaron del cañaveral,
mi lamento ha hecho llorar a hombres y mujeres.

Deseo hallar un corazón desgarrado por la separación,

para hablarle del dolor del anhelo.
Todo el que se ha alejado de su origen,
añora el instante de la unión.

Cuando la rosa se haya ido y el jardín esté marchito,
no podrás escuchar más la canción del ruiseñor.
El Amado lo es todo; el amante apenas un velo.
El Amado está viviendo; el amante es una cosa muerta.
Ama las voluntades de lo que traen estas palabras.

Le pregunté al ney:
¿de qué te lamentas?
¿cómo puedes gemir sin poseer lengua?
El ney respondió:
Me han separado del cañaveral
y ya no puedo vivir sin gemir y lamentarme

13 de junio de 2012

Nadie me había dicho que el sufrimiento se parece tanto al miedo



Te agarras a tu sufrimiento como si significase algo, como si mereciese la pena... y no merece la pena, ¡olvídalo! Las posibilidades son infinitas y tú sólo te lamentas. Puedes hacer lo que quieras, idiota... ¡estás vivo! ¿Qué es un poco de sufrimiento comparado con eso?

 

El creador de Six Feet Under dijo sobre la serie: "Se refiere no sólo a ser enterrado como un cadáver, sino a aquellas emociones y sentimientos que se mueven bajo la superficie. Cuando uno se encuentra rodeado de muerte, para hacer contrapeso a esto, hay necesidad de cierta intensidad en la experiencia, en la pulsión de escapar. Es la fuerza de vida que trata de abrirse paso a través de todo ese sufrimiento, dolor y depresión."

No puedo encontrar palabras que la definan mejor, sólo quiero decir al que no la haya visto, que lo haga. 

Al final, la mayor belleza que transmite es la certeza de que sólo la muerte de la mente (el ego, el miedo) permite el surgimiento del amor y la conciencia. Muchos viven intentando escaparle a la muerte. Se olvidan que inevitablemente tienen que morir para darle paso a la vida.