12 de diciembre de 2012

Cuando las palabras alcanzan.


Yo: ¿Sabías que te quiero, no? Te adoro, capaz no te lo digo lo suficiente. Quizás porque te considero un par en ésto de ser conciente, sólo a dos o tres personas más las considero así. Vos lo sos. Quizás por eso no me es necesario estarte encima o acercarme más, como a veces hago con otras personas. No es una justificación, es la verdad. Vos sabés que la felicidad y la presencia están en nuestro interior. Por eso sé que sabés que por mucho que me acerque, no puedo ofrecerte más amor del que ya llevás adentro. Te digo esto, no porque crea que nuestra relación no es lo suficientemente cercana, de hecho como te digo, sé que va mucho más allá del acercamiento terrenal, sino por si algún vestigio de tu mente te haga dudar de que el hecho de no vernos tanto signifique que no te quiero o que no sepa en verdad quién sos. 


Él: Las palabras justas de alguien que tiene autoridad para hablar de amor llegan como la brisa fresca en un húmedo día de sofocante calor. Yo siempre creo que nos decimos te quiero en muchos idiomas distintos. Esta vez lo necesitaba de cualquier manera y llegó en el momento oportuno. Así que gracias por el mensaje y gracias por estar ahí siempre, silenciosa, firme... Te banco. Banco tu "anormalidad", la apoyo y la incentivo. Esa manera de encontrar lo productivo donde para otros es una total pérdida de tiempo. O la manera de redefinir palabras tan acotadas hoy en día como belleza, como amor, como vivir. Banco tu locura y la milito llevándola como estandarte, como una bandera abstracta llena de colores, y milito como en los 70, librando batalla dialéctica contra el corto de mente/alma si es necesario. El placer no es compartir familia, es compartir el mundo con vos. 

28 de noviembre de 2012

Nono

Nos hace creer que no, pero la mente nos propone una sola opción para lidiar con la muerte de alguien que amamos. Aferrarnos a su vida terrenal y todo aquello que podemos percibir con los sentidos: su olor, su mirada, su voz.  Podemos sufrir mucho ante ese hecho inevitable, ante la imposibilidad de volver a sentirlo, olerlo, mirarlo o escucharlo otra vez. Y sí, duele. Duele su falta.
Hace dos días mi nono volvió a darme una muestra de su presencia infinita. Porque su cuerpo se fue. Y todo aquello que en mi hermoso despertar siento y vivo sobre nuestra existencia y la muerte, se volvió débil. Como cuando el viento sobre las llamas del fuego las atenúa y les consume su fuerza.
Porque la ausencia de mi nono era una de las pocas cosas a las que les temía, cuando el temor es una sensación que está desapareciendo poco a poco de mi vida.
Sin embargo, el viento debilita la llama, pero como muchas otras veces, no la apaga. Porque es una llama imposible de extinguir, aunque a veces nuestra mente nos engañe y nos haga creer que no es así.
Te lloré con tristeza durante todo el día, hasta que entré a tu casa por la noche y te sentí más fuerte que nunca. Tu ausencia en este plano resultó ser un suspiro que hizo estallar esa llama y la volvió más fuerte, más firme, mucho más poderosa.
Cuando vi tus cosas y sentí tu presencia, estabas ahí, estabas allá, estabas antes, ahora y después. Estás infinitamente. Y si ya eras un ser profundamente despierto en este plano, el terrenal; ahora sos, junto a ese todo perfecto que somos todos.
Nono, vos no me enseñaste con las palabras, nunca fueron necesarias. Tu vida fue el único y el mejor ejemplo. Tu forma de ayudarme a convertirme en la persona que soy, una que busca la verdad sin darse por vencida y que está más despierta y más conciente cada vez. Tu feliz y maravillosa vida fue tu forma de ayudarme a entender quién soy.
Vuelvo a agradecer ahora y siempre al universo por poner a mi lado a un ser como vos. Un ser infinitamente presente, que disfrutaba con su alma de la música, que luchaba hasta el final por lo que quería, que no se definía por la mirada de los demás, a la que incluso a veces desafiaba, que todo lo hacía con alegría, que amaba, que abrazaba fuerte, que miraba profundamente, que sentía una pasión irrefrenable por la vida.  
Gracias por haberme dado las señales que me diste. Gracias por el sueño de la semana anterior, por esa última comida y todo lo que me dijiste esa noche, gracias por darme la posibilidad de acompañarte en ese, tu último momento en esta vida, por dejármelo vivir en carne propia, por haberte expresado tan vívidamente dentro mío.   
Sos todo, y somos, infinitamente. Esta vida, la mía, siempre será una expresión de la tuya. 
Te amo, profundamente. 

20 de noviembre de 2012

Everlasting Light







Para Prelo

Déjame ser tu luz eterna,
cuando no haya ningún sol.
Soy un pastor para vos
y te guiaré.

Déjame ser tu luz eterna.
Déjame ser tu luz eterna.

Te sostendré y nunca regañaré.
En mí podés confiar,
cuando nadie esté de tu lado.

Déjame ser tu luz eterna

Ay, nene, no lo ves?
Está brillando sólo por vos.
La soledad se terminó,
los días oscuros se marcharon.

Déjame ser tu luz eterna,
un tren escapando del dolor.
El amor es el carbón
que hace a este tren rodar.

Déjame ser tu luz eterna.

15 de noviembre de 2012

Química


Escuché que entre algunas personas ocurre.
Una atracción que no se puede cuantificar o explicar.
¿Es la razón detrás de esto...
la pérdida de control?

La química actúa con las reacciones 
entre las formas elementales de la materia.
Separa los elementos y modificarás la reacción.

Ella no me quiere cambiar.
Y no está enceguecida por mi.
Tampoco me necesita.
Ella acepta todas mis partes.
El yo completo.

¿Entonces por qué estoy alejándome de esto?

Porque cuando algunos químicos se mezclan,
hacen combustión y explotan.

Sin embargo, no puedo estar lejos de ella.
Incluso cuando lo estoy, está ahí, en mi cabeza.

Es que, algunos elementos se juntan,
y crean una reacción que no puede revertirse.
Trascienden la química.

¿Es así como se siente el amor?
¿Es así como comienza?
¿Soy siquiera capaz de sentir esto?

Dexter 
Chemistry

14 de noviembre de 2012

9 de noviembre de 2012

Franny Glass

     Lo único que sé es que estoy perdiendo el juicio -dijo Franny-. Estoy harta de ego, ego, ego. El mío y el de los demás. Estoy harta de que todo el mundo quiera llegar a alguna parte, hacer algo notable, ser alguien interesante. Es repugnante..., lo es, lo es. Me da igual lo que digan los demás.
     Lane alzó las cejas al oír esto, y se apoyó en el respaldo para ser más convincente.
     -¿Estás segura de que no tienes miedo de competir? -preguntó con estudiada calma-. Yo no entiendo mucho de esto, pero apostaría a que un buen psicoanalista, quiero decir uno que fuera realmente competente, tomaría esa afirmación...
     -No tengo miedo de competir. Es justamente lo contrario. ¿No lo comprendes? Me da miedo ver que acabaré compitiendo, eso es lo que me asusta. Por eso dejé el curso de teatro. Precisamente porque estoy tan horriblemente condicionada a aceptar los criterios de los demás, y precisamente porque me gusta el aplauso y que la gente me admire, pero eso no lo justifica. Me avergüenzo de ello. Me da náuseas. Me asquea no tener el valor de no ser nadie en absoluto. Me da asco de mí misma y de todos los que quieren causar sensación -hizo una pausa y de pronto tomó el vaso de leche y se lo llevó a los labios-. Lo sabía -dijo, dejando el vaso en la mesa-. Esto es una novedad. Me pasan cosas raras con los dientes. Me castañean. Anteayer estuve a punto de romper un vaso con los dientes. Es posible que esté total y absolutamente loca sin saberlo. 

Franny y Zooey
J.D. Salinger

Zooey Glass

Lo que me deja perplejo, realmente perplejo, es que no puedo entender por qué alguien, a menos que fuese un niño, o un ángel o un simplón afortunado como el peregrino, desearía rezarle a un Jesús que sea mínimamente diferente de como aparece en el Nuevo Testamento. ¡Dios! ¡Es sólo el hombre más inteligente de la Biblia, eso es todo! ¿A quién no le saca la cabeza y los hombros? ¿A quién? Ambos testamentos están llenos de sabios, profetas, discípulos, hijos predilectos, Salomones, Isaías, Davides, Pablos..., pero, santo Dios, ¿quién, aparte de Jesús, sabía realmente de qué se trataba? Nadie. Moisés, no. No me digas que Moisés. Él era un buen hombre y mantenía una hermosa comunicación con su Dios, y todo lo demás, pero ésa es exactamente la cuestión. Tenía que mantener la comunicación con Él, Jesús se dio cuenta de que no existe separación de Dios -aquí Zooey dio una palmada, sólo una, y no fuerte, y muy probablemente sin proponérselo. Sus manos estaban cruzadas de nuevo sobre su pecho casi antes, por así decirlo, de que la palmada se apagara-. ¡Dios, qué inteligencia! -dijo-. ¿Quién, por ejemplo, habría permanecido en silencio cuando Pilatos le pedía una explicación? Salomón, no. No me digas que Salomón. Él habría pronunciado unas palabras sentenciosas en semejante ocasión. Y no estoy seguro que Sócrates no hubiera hecho otro tanto, la verdad. Critón, o el que fuese, habría logrado ganar el tiempo suficiente para pensar un par de frases bien escogidas para la historia. Pero, sobre todo, quién en la Biblia, además de Jesús, sabía, sabía, que llevamos el reino de los cielos en nosotros, en nuestro interior, donde somos demasiado estúpidos, sentimentales y faltos de imaginación para buscarlo. Hay que ser hijo de Dios para saber esas cosas. 

Franny y Zooey
J. D. Salinger

4 de noviembre de 2012

30 de octubre de 2012

There are two colours in my head


F: Vamos al aeropuerto? A ver como salen los aviones y a hablar con la gente que viaja y eso?
H: Dale, y nos tomamos unas cervezas.
F: Me quedaría viajando en el auto toda la noche.
H: Te acordás cuando te daba miedo manejar por la autopista?
F: La mente. Creía que me daban miedo varias cosas.
H: Por qué amamos tanto los aeropuertos?
F: Por las infinitas posibilidades.
H: Sabés que esta noche es muy kid a, no?
F: Si, muy. Ponelo ya.

Everything in its right place, in its right place ... 


26 de octubre de 2012

Mis pacientes son hermosos y además escriben estas cosas




Son felices los que ríen, los que confían. Los que abrazan. Los valientes, los que se animan. Los que cuando quieren cambiar, lo hacen con alegría. Los que son consecuentes con lo que sienten. Y lo que sienten, lo hacen. Los que no se dejan frenar por el miedo, ni por los condicionamientos, ni por el qué dirán. Los que pueden reconocer sus faltas, los que piden perdón. Los que no usan ni se aprovechan de los demás. Los que desean y los que desafían. Los que nunca actúan con la intención de hacer el mal. Los incapaces de maltratar y dañar a otro. Los que se permiten equivocar. Los que no abusan del amor de los demás. Los que valoran. Los que luchan. Los que saben escuchar. Los que resisten, los que aprenden. Los que no sienten bronca. Y si la sienten, la combaten, modificando aquello que les genera infelicidad. Los que no eligen por costumbre ni comodidad, sino por lo que quieren. Los que entienden con amor que todos somos distintos, pero a la vez somos lo mismo. Los que aceptan otros códigos, otras formas de pensar, otras formas de vivir. Los que no juzgan. Los que no tienen vergüenza en ser como son, y por lo tanto se animan a vivir como quieren, poniendo el cuerpo y el alma en todo lo que les toca atravesar. Los locos lindos, los que siempre avanzan. Los que aceptan todo lo que les toca, sin echar culpas. Los que aman sin condiciones. Los que dicen lo que sienten. Los que viven el presente. Los que no necesitan poseer para ser felices, porque lo son simplemente por el hecho de estar vivos. 

Amor de la vida


Or in the flood
you'll build an ark
and sail us to the moon.





25 de octubre de 2012

De esos momentos en los que por fin entendés todo

Entender siempre es liberador.

23 de octubre de 2012