31 de diciembre de 2013

29 de octubre de 2013

Me avengo a ser lo que soy, he conseguido llegar a la modestia.

Yo sé a ciencia cierta que cada uno lleva en sí mismo la peste, porque nadie, nadie en el mundo está indemne de ella. Y sé que hay que vigilarse a sí mismo sin cesar para no ser arrastrado en un minuto de distracción a respirar junto a la cara de otro y pegarle la infección. Lo que es natural es el microbio. Lo demás, la salud, la integridad, la pureza, si usted quiere, son un resultado de la voluntad, de una voluntad que no debe detenerse nunca. El hombre íntegro, el que no infecta a casi nadie es el que tiene el menor número de distracciones. ¡Y hace falta tal voluntad y tal tensión para no distraerse jamás! Sí, Rieux, cansa mucho ser un pestífero. Pero cansa más no serlo. Por eso hoy día todo el mundo parece cansado, porque todos se encuentran un poco pestíferos. Y por eso, sobre todo, los que quieren dejar de serlo llegan a un extremo tal de cansancio que nada podrá librarlos de él más que la muerte.


Albert Camus, La Peste. 

27 de junio de 2013

The Dharma Bums I

     El mundo no debe ser tan malo cuando producía a tipos como él, pensé, y me sentí contento. El dolor de todos mis músculos y el hambre eran bastante desagradables, y las oscuras rocas que nos rodeaban, el hecho de que no hubiera nadie que te calmara con besos y palabras suaves, de que estuviera allí sentado meditando y pidiendo por el mundo con otro joven vehemente, era algo bueno haber nacido para morir, aunque sólo fuera para eso, como nos ocurría a nosotros. Algo saldrá de todo esto, amigos míos, en las Vías Lácteas de la eternidad desplegándose ante nuestros mágicos ojos sin envidia. Tuve ganas de contarle todo lo que pensaba, pero comprendí que no importaba y además, en cualquier caso, él ya lo sabía, y el silencio es la montaña de oro. 

     Le miré, su cabeza estaba metida en el saco de plumas de pato. Su forma acurrucada era la única cosa que se podía ver en muchos kilómetros de oscuridad saturada y concentrada de deseos de ser buena. Pensé: "Quién conoce el espíritu del hombre que mira a lo alto?" Este pobre muchacho diez años más joven que yo haciéndome parecer un idiota que olvida todos los ideales y la alegría que tenía antes, en mis recientes años de bebedor decepcionado. ¿Y qué le importa no tener dinero? No necesita el dinero, lo único que necesita es su mochila con esas bolsitas de comida seca y un buen par de zapatos, y allá se va a disfrutar de los privilegios de un millonario en sitios como éste. ¿Y qué millonario con gota podría llegar hasta esta roca? Nos ha llevado un día entero llegar hasta aquí. Y me prometí que iniciaría una nueva vida: Por todo el Oeste y por las montañas del Este, y también por el desierto, vagabundearé con una mochila, seguiré el camino puro. Y me dormí tras hundir la nariz dentro del saco de dormir y me desperté hacia el alba temblando; el suelo húmedo había atravesado el impermeable y el saco, y mis costillas estaban sobre un suelo más húmedo que el de una cama mojada. El aliento me humeaba. Me volví sobre el otro lado y volví a dormirme: mis sueños fueron puros sueños fríos como agua helada, pero sueños felices, no pesadillas. 

     ¿Qué significa que me encuentre en este mundo, sin fin, pensando en que soy un hombre sentado bajo las estrellas en el techo del mundo y, sin embargo, en realidad vacío y alerta en medio de la vacuidad e iluminación de todo? Significa que estoy vacío e iluminado, que que estoy vacío, iluminado, y que no hay diferencia entre yo y todo lo demás. En otras palabras, significa que me he convertido en lo mismo que todo lo demás.

     Y aquélla, la visión, estaba desprovista de cualquier sensación de ser yo mismo, era pura ausencia de ego, simplemente unas actividades etéreas e indómitas desprovistas de esfuerzo, desprovistas de error. 
 
    Crucé la frontera caminando ansiosamente y atravesé El Paso y fui a la estación de ferrocarril, recogí la mochila, lancé un gran suspiro, y anduve sin pausa aquellos cinco kilómetros hasta el arroyo, que era bastante fácil de reconocer a la luz de la luna, y subí, mis pies haciendo aquel solitario zuap zuap de las botas, y me di cuenta que sin duda había aprendido de él el modo de expulsar a los demonios del mundo y la ciudad y de encontrar mi alma auténtica y pura, siempre que tuviera una mochila decente a la espalda. Volví a mi campamento y extendí el saco de dormir y di las gracias al Señor por todo lo que me estaba dando. Ahora el recuerdo de toda aquella larga y siniestra tarde fumando marihuana con mexicanos de sombrero ladeado en un sórdido cuarto a la luz de unas velas era como un sueño. Medité y recé. No existe en el mundo ningún lugar donde se pueda dormir tan bien como de noche en el desierto, por el invierno, provisto de un buen saco de dormir caliente de pluma de pato. El silencio es tan intenso que uno puede oír rugir a su propia sangre en los oídos, aunque más fuerte que eso, y con mucho, es el misterioso ruido que yo siempre identifico con el ruido del diamante de la sabiduría, el misterioso sonido del propio silencio que es un gran Chsssss que recuerda algo que parece haberse olvidado a causa de la tensión, algo que remite a los días de nacimiento. Me gustaría poder explicárselo a las personas a quienes quiero, pero no existen palabras que describan su nada y su pureza.

     ¿Existe una verdad indudable y definida que se pueda enseñar a todos los seres vivos?, era la pregunta que probablemente se hacía Dipankara, el de grandes cejas nevadas, y su respuesta era el rumoroso silencio del diamante.

13 de mayo de 2013

Beauty calls






Voy a rendirme en el tiempo
cuando todo cae entre líneas. 
Oh alma, vamos a derrumbarnos juntos
y nos iremos con el clima cambiante.

Oh Señor, no me avisaron
que estoy listo para navegar sin barco.
Oh alma, estamos juntos en esta habitación
buscando debajo de nuestros escudos.

Estoy solo.
Levantame de mi humilde hogar.
La belleza me llama.
Arrancame de estas paredes conocidas.

Oh Señor, yo creo en el cielo
pero un pecador dijo que soy hombre muerto.
Oh alma, todo lo que quiero es libertad
pero me dicen que lo material sangra conocimiento.

Oh Señor, mostrame una señal de poder
y liberá tu mundo de todos los cobardes.
Oh alma, vamos a encontrar a nuestro salvador
en lo profundo del más frio invierno.

Estoy solo.
Levantame de este humilde hogar.
La belleza me llama.

9 de abril de 2013

Sooner or later.

Estamos dados vuelta. Sí, el mundo gira, ¿y qué? Seguimos dados vuelta. Llenando poco a poco el único frasco que debe permanecer vacío. El de las preguntas que nunca deben ser contestadas. El de las flechas que recorren líneas rectas sin desviar jamás su trayectoria. El del caos y la sordidez. Vaciando en cambio las certezas que siempre fueron dichas y elevadas al grado de la fe. Reconfortándonos en el vacío por primera vez. Donde la inocencia se vuelve realidad e incluso vale la pena si es para volver a sentir. Rogando por ese remedio infalible que no se consigue en ningún mostrador. Reprimiendo a la mísmísima represión. Deseando que nos quiera sólo el que no nos puede querer. Aunque eso sólo ocurra en los cuentos donde no existe el derecho ni el revés.  

5 de abril de 2013

10 de marzo de 2013

San Marcos


Es un frío sin tiempo el del granito sobre la espalda. Conexiones nerviosas, poses y espejos. Huesos se desarman contra aquellas que descansan hace siglos. La música alrededor es el fluir del río, inagotable. Los músculos se contraen buscando formas inéditas. El cielo no cae, no brilla, no se mueve, pero permanece. La mente se aquieta con el bullicio del viento. ¿Y hasta cuándo las estrellas serán el reflejo del agua que las alimenta? Todo lo que vive se desliza y empequeñece hasta casi no ser. En esa extrema nada que estalla de existencia. Fibras que florecen bajo las sierras. Miradas que desatan. Palabras sin signos. Manos sin intenciones. Colores que enaltecen la belleza de la luz y una implosión de aire que libera la presión de millones de vidas. 

18 de febrero de 2013

Enamorada del AMOK.




Viejas almas en jóvenes hombros
cómo lucirás cuando envejezcas.

Tenés que tomar todas tus opciones.
El libro del perdón.

Pero está acabando conmigo.
(si me libero de todas mis trampas y redes)

Vos me metiste en el lío,
vos me sacás.

Me vine abajo.

Y mientras mi corazón sigue volviendo,
estoy perdido, estoy liviano con los brazos a mi lado,
espero poder superar esto, estoy corroído,  estoy esperando, estoy acá.

Y no podría importarme menos,
sé que es inútil,
sé que sos vos, o al menos eso creo.
Y me parece que no podría importarme menos.

¿Por qué ser lluvia cuando se puede ser sol?
¿Por qué atarte a alguien?
¿Por qué estar acá cuando podés estar en cualquier otro lugar?
Bueno, yo lo sé, pero no me importa.

Vos no te vas a ir,
vos no te vas a ir tan fácilmente

(Si venís a mí esta noche,
voy a ser tuyo para siempre)

¿Y por qué siquiera preguntás?
Si yo me olvidé quién soy.
Serpientes desenrolladas
presionadas contra el vidrio.
Todas las cosas que no tenés que preguntar.

Pero ves a través de mi.

Estoy estropeándolo, rompiendo el equilibrio,
saliendo de mi trayectoria,
mientras que todos ustedes se aceptan.

Un centavo por tus pensamientos, mi amor.
Son espaguetis, me poseen
trato de ser un asesino de los pensamientos,
pero vuelven a atacarme.
Ellos cortejan desastres,
vos me vas a olvidar
y ellos me distraen.

Vos me tenés para agarrarte.


12 de diciembre de 2012

Cuando las palabras alcanzan.


Yo: ¿Sabías que te quiero, no? Te adoro, capaz no te lo digo lo suficiente. Quizás porque te considero un par en ésto de ser conciente, sólo a dos o tres personas más las considero así. Vos lo sos. Quizás por eso no me es necesario estarte encima o acercarme más, como a veces hago con otras personas. No es una justificación, es la verdad. Vos sabés que la felicidad y la presencia están en nuestro interior. Por eso sé que sabés que por mucho que me acerque, no puedo ofrecerte más amor del que ya llevás adentro. Te digo esto, no porque crea que nuestra relación no es lo suficientemente cercana, de hecho como te digo, sé que va mucho más allá del acercamiento terrenal, sino por si algún vestigio de tu mente te haga dudar de que el hecho de no vernos tanto signifique que no te quiero o que no sepa en verdad quién sos. 


Él: Las palabras justas de alguien que tiene autoridad para hablar de amor llegan como la brisa fresca en un húmedo día de sofocante calor. Yo siempre creo que nos decimos te quiero en muchos idiomas distintos. Esta vez lo necesitaba de cualquier manera y llegó en el momento oportuno. Así que gracias por el mensaje y gracias por estar ahí siempre, silenciosa, firme... Te banco. Banco tu "anormalidad", la apoyo y la incentivo. Esa manera de encontrar lo productivo donde para otros es una total pérdida de tiempo. O la manera de redefinir palabras tan acotadas hoy en día como belleza, como amor, como vivir. Banco tu locura y la milito llevándola como estandarte, como una bandera abstracta llena de colores, y milito como en los 70, librando batalla dialéctica contra el corto de mente/alma si es necesario. El placer no es compartir familia, es compartir el mundo con vos.